
Primero que todo, para la elaboración de este artículo, se definirá el concepto de acción social en Trabajo Social y como esta será aplicada en nuestro análisis. El Trabajador Social no se reduce solo a disciplina, ya que esta corresponde solo a un área de este y lo demás corresponde a tecnología y arte. El área de la ciencia más que disciplina corresponde a la práctica del trabajador social, es decir, la acción social. Al ver el Trabajador social en su acción, se analiza desde una perspectiva tecnológica ya que es una disciplina que busca conocimiento para el bienestar del ser humano, y es en la aplicación de teorías en la realidad donde podemos ayudar a lo que es el verdadero sentido de nuestra profesión, el “TELOS” de nuestra profesión que es la problemática y la acción social. Al hablar del TELOS del Trabajador social, este va intrínsecamente ligado a lo que es la ética profesional y es aquí donde surge la pregunta, ¿seré un correcto profesional en donde me adapte a las exigencias burocratizadas? O seré más bien un buen profesional en donde como lo plantea Roig, al ser el trabajador social un sujeto de acción, deberé actuar de forma crítica a la realidad adaptándome a esta de acuerdo a mi historia de vida y la carga ética y moral que he ido adquiriendo a lo largo de mi desarrollo tanto emocional como profesional con respecto al material objeto de nuestra profesión.
La acción social vista desde la práctica profesional, se verá desde tres perspectivas, la acción profesional, la intervención social y la praxis. Para el análisis de estos tres elementos, nos ayudaremos de las ponencias presentadas en el “Congreso internacional de ciencias, tecnologías y cultura: diálogo entre las disciplinas del conocimiento, para de esta manera mirar el futuro de América Latina y el Caribe”. En donde Carmen Barranco y Natividad de la Red en su ponencia “Políticas públicas y Trabajo Social, reto de la responsabilidad social” puntualizan lo siguiente: “(…) se tratar de convencer mediante la acción y mostrar a la gente que diseñando y poniendo en marcha las políticas públicas de responsabilidad social, se va a funcionar mejor, compartiendo información que genere sinergias en procesos y resultados para salir fortalecidas las personas, las organizaciones, las sociedad y el medio ambiente.”, para que se pueda avanzar en la problemática social, es necesario que el Trabajador social actúe eficientemente con las personas y demuestre de esta manera la capacidad de generar acciones que lleven a salir de la pobreza. Se puede mostrar que mas que estar entregando beneficios como una caja de comida o cheques para quienes lo necesitan, puede haber un trasfondo, ya que no podemos dejar que una familia pase hambre cuando estamos con la idea que acción profesional tiene que ver con la de dirigir, monitorear etc. El Trabajador Social debe adaptarse a las exigencias, debe ir aprendiendo que la carrera va evolucionando junto con la sociedad y el lugar en el que me este desempeñando. Que queremos decir con esto, Alejandra González y Lorena Pérez en su ponencia “Palabras y cosas para el Trabajo Social, explorando las estrategias de intervención de los Trabajadores y Trabajadoras Sociales Chilenos” habla del rol profesional, puntualizando que: “Los trabajadores sociales entrevistados se autodescriben en roles asociados directamente a liderazgos en las instituciones utilizando verbos como: dirigir, monitorear, calificar, gestionar y/o coordinar. Hay una atribución positiva en torno a este tipo de funciones, mientras aparece una cierta atribución de minoridad a aquellos verbos asociados a la implementación, lo cual se ubica en el espacio de lo “técnico”, en el contacto directo con sujetos de intervención”, hoy en día el común de los Trabajadores Sociales miran con recelo la palabra “Asistencialismo” atribuyen a esto un lugar mas bajo de lo que debería ser el Trabajador Social, desde lo visto en estas ponencias, y lo que se puede ver en el terreno, esto no es así, se pierden en discusiones entre el significado de asistente y trabajador y se olvidan que las personas son el motivo por el cual estamos estudiando esta profesión. Haciendo alusión a los estudiantes de la UTEM de la escuela de Trabajo Social, los destaca el hecho de que ellos sean participes de la realidad y conozcan lo que son los errores del sistema, ya que a muchos les a tocado esperar en la sala de un consultorio, o estar en un hospital donde los recursos son escasos o ser participes de lo que es la locomoción, el vivir en periferias, etc. Son profesionales dispuestos a la acción profesional, a la práctica ya que de ella existe la inspiración y motivación, existe la superación de las personas. Y desde este punto podemos estudiar la acción social desde la Praxis, desde su labor transformadora, que es la capacidad que tiene el Trabajador social de generar elementos que organicen y hagan participe a la sociedad. Para ello la Profesora Janny Figueroa en su ponencia “Participación social en contexto de pobreza dura”, puntualiza que: “La participación social en el espacio comunitario tiene, sin lugar a dudas, un peso fundamental en la construcción de un sentido de ciudadanía que sea capaz de hacer frente a esta sociedad modernizada. También es el camino para construir y fortalecer la identidad y el desarrollo de actores sociales que puedan proponer y negociar sus propias soluciones a los problemas que surgen en el nuevo contexto que se nos impone.”, El trabajador social al estar desde la práctica, en el terreno con las personas, además de tener una capacidad de acción, de ayuda sobre ellas, tiene la capacidad de transformar su realidad, donde en palabras de Ander-Egg “(…)El trabajo social tiene una concepción concientizadora y revolucionaria y donde sus categorías fundamentales pasan por la organización, la movilización y la concientización del pueblo”, el trabajador social tiene al arma para poder ayudar a las personas desde su propia realidad haciéndolas participes de ella, trabajando en organizaciones vecinales, juveniles, de viviendas, etc. Para ello la Profesora Janny Figueroa habla de la población Esperanza Andina, en donde los pobladores luego de tener ayuda y apoyo de Trabajadores Sociales para sus viviendas, dicen lo siguiente: “una iniciativa profundamente potenciadora de la participación, la organización y el trabajo en equipo. Es considerada una nueva práctica que ha buscado generar un amplio compromiso y protagonismo de los propios sujetos para resolver los problemas asociados a su condición de pobreza. Esta experiencia, entonces, tiene la característica de haber sido reconocida como una iniciativa integral que se diferencia profundamente de otras, por cuanto allí los afectados generaron las condiciones, los métodos y las instancias para hacerse cargo de su realidad y convertirse en actores promotores de su propio desarrollo, demostrando una profunda capacidad para actuar colectiva y organizadamente.” El trabajador puede transformar la realidad cuando elabora adecuados planes, no desde nuestra perspectiva, sino que de la de los pobladores, ayudar de la forma en como ellos quieren ser ayudados y no quedarse en un discurso de buenas intenciones.
Desde aquí comenzaremos analizando la concepción de intervención social desde la práctica profesional. Primero que todo, definir que es intervención, según Javier Corvalán: “(…) acción organizada de un conjunto de individuos frente a problemáticas sociales no resueltas en la sociedad a partir de la dinámica de base misma (…)” para ello el autor define dos tipos de intervención social, una tiene que ver con la intervención socio-política y la segunda con la intervención social “(…) que puede ser llamada caritativa, asistencial o simplemente (aunque no clarificadoramente) no-sociopolítica”, desde la perspectiva del Trabajo Social, el autor define intervención social como “(…) la acción de un profesional específico, el trabajador social, es decir, se constituye en el quehacer de una categoría profesional(…)” “(…) la intervención es la noción de necesidad, sentida por individuos, que por determinadas circunstancias, no están en condiciones de satisfacerla en forma independiente”. Desde estas definiciones puede considerarse que el Trabajador social influye en la vida de las personas cuando estas no pueden satisfacer sus necesidades de acuerdo a los derechos humanos por sus propios medios. Es aquí donde el Trabajador interviene buscando los medios que la persona por si sola no puede hacer, al analizar este concepto se debe tener cuidado con que tipo de intervención se ha de realizar, si será una de tipo burocrático, en donde ayude a la persona como yo quiero, o como la institución lo desea, a fin de servir como un colchón a la problemática social, o lo haré desde la praxis, es decir, ayudare en la medida que vaya transformando la realidad de las personas y que estas salgan del vicio que es la situación en la que se encuentran. Volviendo una vez mas a la ética profesional, cabe destacar que es ella quien guiara el hacer diario del profesional, mostrara que no son sujetos de atención, o clientes, son personas igual que nosotros, con un historial del vida ligado a su propia ética y moral, es así que debemos respetar las diferencias culturales y sociales ayudando de una forma constructiva, desde como la persona quiere ser ayudada mediando así con los reales recursos con los que cuenta el trabajador social ya sea al interior de una institución, organización, etc. Para dar así cumplimiento al Telos de nuestra profesión: La problemática social y la acción social. Es así que el trabajador social “se hace” además de la formación académica, del contacto con las personas, de las relaciones sociales.
La acción social vista desde la práctica profesional, se verá desde tres perspectivas, la acción profesional, la intervención social y la praxis. Para el análisis de estos tres elementos, nos ayudaremos de las ponencias presentadas en el “Congreso internacional de ciencias, tecnologías y cultura: diálogo entre las disciplinas del conocimiento, para de esta manera mirar el futuro de América Latina y el Caribe”. En donde Carmen Barranco y Natividad de la Red en su ponencia “Políticas públicas y Trabajo Social, reto de la responsabilidad social” puntualizan lo siguiente: “(…) se tratar de convencer mediante la acción y mostrar a la gente que diseñando y poniendo en marcha las políticas públicas de responsabilidad social, se va a funcionar mejor, compartiendo información que genere sinergias en procesos y resultados para salir fortalecidas las personas, las organizaciones, las sociedad y el medio ambiente.”, para que se pueda avanzar en la problemática social, es necesario que el Trabajador social actúe eficientemente con las personas y demuestre de esta manera la capacidad de generar acciones que lleven a salir de la pobreza. Se puede mostrar que mas que estar entregando beneficios como una caja de comida o cheques para quienes lo necesitan, puede haber un trasfondo, ya que no podemos dejar que una familia pase hambre cuando estamos con la idea que acción profesional tiene que ver con la de dirigir, monitorear etc. El Trabajador Social debe adaptarse a las exigencias, debe ir aprendiendo que la carrera va evolucionando junto con la sociedad y el lugar en el que me este desempeñando. Que queremos decir con esto, Alejandra González y Lorena Pérez en su ponencia “Palabras y cosas para el Trabajo Social, explorando las estrategias de intervención de los Trabajadores y Trabajadoras Sociales Chilenos” habla del rol profesional, puntualizando que: “Los trabajadores sociales entrevistados se autodescriben en roles asociados directamente a liderazgos en las instituciones utilizando verbos como: dirigir, monitorear, calificar, gestionar y/o coordinar. Hay una atribución positiva en torno a este tipo de funciones, mientras aparece una cierta atribución de minoridad a aquellos verbos asociados a la implementación, lo cual se ubica en el espacio de lo “técnico”, en el contacto directo con sujetos de intervención”, hoy en día el común de los Trabajadores Sociales miran con recelo la palabra “Asistencialismo” atribuyen a esto un lugar mas bajo de lo que debería ser el Trabajador Social, desde lo visto en estas ponencias, y lo que se puede ver en el terreno, esto no es así, se pierden en discusiones entre el significado de asistente y trabajador y se olvidan que las personas son el motivo por el cual estamos estudiando esta profesión. Haciendo alusión a los estudiantes de la UTEM de la escuela de Trabajo Social, los destaca el hecho de que ellos sean participes de la realidad y conozcan lo que son los errores del sistema, ya que a muchos les a tocado esperar en la sala de un consultorio, o estar en un hospital donde los recursos son escasos o ser participes de lo que es la locomoción, el vivir en periferias, etc. Son profesionales dispuestos a la acción profesional, a la práctica ya que de ella existe la inspiración y motivación, existe la superación de las personas. Y desde este punto podemos estudiar la acción social desde la Praxis, desde su labor transformadora, que es la capacidad que tiene el Trabajador social de generar elementos que organicen y hagan participe a la sociedad. Para ello la Profesora Janny Figueroa en su ponencia “Participación social en contexto de pobreza dura”, puntualiza que: “La participación social en el espacio comunitario tiene, sin lugar a dudas, un peso fundamental en la construcción de un sentido de ciudadanía que sea capaz de hacer frente a esta sociedad modernizada. También es el camino para construir y fortalecer la identidad y el desarrollo de actores sociales que puedan proponer y negociar sus propias soluciones a los problemas que surgen en el nuevo contexto que se nos impone.”, El trabajador social al estar desde la práctica, en el terreno con las personas, además de tener una capacidad de acción, de ayuda sobre ellas, tiene la capacidad de transformar su realidad, donde en palabras de Ander-Egg “(…)El trabajo social tiene una concepción concientizadora y revolucionaria y donde sus categorías fundamentales pasan por la organización, la movilización y la concientización del pueblo”, el trabajador social tiene al arma para poder ayudar a las personas desde su propia realidad haciéndolas participes de ella, trabajando en organizaciones vecinales, juveniles, de viviendas, etc. Para ello la Profesora Janny Figueroa habla de la población Esperanza Andina, en donde los pobladores luego de tener ayuda y apoyo de Trabajadores Sociales para sus viviendas, dicen lo siguiente: “una iniciativa profundamente potenciadora de la participación, la organización y el trabajo en equipo. Es considerada una nueva práctica que ha buscado generar un amplio compromiso y protagonismo de los propios sujetos para resolver los problemas asociados a su condición de pobreza. Esta experiencia, entonces, tiene la característica de haber sido reconocida como una iniciativa integral que se diferencia profundamente de otras, por cuanto allí los afectados generaron las condiciones, los métodos y las instancias para hacerse cargo de su realidad y convertirse en actores promotores de su propio desarrollo, demostrando una profunda capacidad para actuar colectiva y organizadamente.” El trabajador puede transformar la realidad cuando elabora adecuados planes, no desde nuestra perspectiva, sino que de la de los pobladores, ayudar de la forma en como ellos quieren ser ayudados y no quedarse en un discurso de buenas intenciones.
Desde aquí comenzaremos analizando la concepción de intervención social desde la práctica profesional. Primero que todo, definir que es intervención, según Javier Corvalán: “(…) acción organizada de un conjunto de individuos frente a problemáticas sociales no resueltas en la sociedad a partir de la dinámica de base misma (…)” para ello el autor define dos tipos de intervención social, una tiene que ver con la intervención socio-política y la segunda con la intervención social “(…) que puede ser llamada caritativa, asistencial o simplemente (aunque no clarificadoramente) no-sociopolítica”, desde la perspectiva del Trabajo Social, el autor define intervención social como “(…) la acción de un profesional específico, el trabajador social, es decir, se constituye en el quehacer de una categoría profesional(…)” “(…) la intervención es la noción de necesidad, sentida por individuos, que por determinadas circunstancias, no están en condiciones de satisfacerla en forma independiente”. Desde estas definiciones puede considerarse que el Trabajador social influye en la vida de las personas cuando estas no pueden satisfacer sus necesidades de acuerdo a los derechos humanos por sus propios medios. Es aquí donde el Trabajador interviene buscando los medios que la persona por si sola no puede hacer, al analizar este concepto se debe tener cuidado con que tipo de intervención se ha de realizar, si será una de tipo burocrático, en donde ayude a la persona como yo quiero, o como la institución lo desea, a fin de servir como un colchón a la problemática social, o lo haré desde la praxis, es decir, ayudare en la medida que vaya transformando la realidad de las personas y que estas salgan del vicio que es la situación en la que se encuentran. Volviendo una vez mas a la ética profesional, cabe destacar que es ella quien guiara el hacer diario del profesional, mostrara que no son sujetos de atención, o clientes, son personas igual que nosotros, con un historial del vida ligado a su propia ética y moral, es así que debemos respetar las diferencias culturales y sociales ayudando de una forma constructiva, desde como la persona quiere ser ayudada mediando así con los reales recursos con los que cuenta el trabajador social ya sea al interior de una institución, organización, etc. Para dar así cumplimiento al Telos de nuestra profesión: La problemática social y la acción social. Es así que el trabajador social “se hace” además de la formación académica, del contacto con las personas, de las relaciones sociales.
Bibliografía:
- Congreso Internacional de Ciencias, Tecnologías y Culturas; “Diálogo entre las disciplinas del conocimiento, para de esta manera mirar el futuro de América Latina y el Caribe” Mesa Nº 4 , ”Trabajo Social Latino Americano: desafíos y proyecciones de la acción profesional y científica” Santiago, 2008.
1- Alejandra González y Lorena Roa en “Palabras y cosas para el Trabajo Social, explorando las estrategias de intervención de los Trabajadores y Trabajadoras Sociales Chilenos”
2- Carmen Barranco y Natividad de la Red en su ponencia “Políticas públicas y Trabajo Social, reto de la responsabilidad social”
3- Janny Figueroa en su ponencia “Participación social en contexto de pobreza dura”
- Ander-Egg en Andrade, Bolbarán, Souza, “Nuestra escuela de trabajo social: Su nacimiento y Transformación desde una mirada ético-político” Tesis 2007, UTEM, Santiago Chile. Pág. 45
- Corvalán, Javier, “Los paradigmas de lo social y las concepciones de intervención en la sociedad”, ediciones Lavalle, 1996.
- Aguayo, Cecilia (2006) “Las profesiones modernas, dilemas del conocimiento y del poder”. Editorial UTEM, Santiago, Chile. Pág. 100
- Imagen utilizada, desde la página: http://www.elamaule.cl/admin/render/noticia/12784. Un techo para Chile.- Congreso Internacional de Ciencias, Tecnologías y Culturas; “Diálogo entre las disciplinas del conocimiento, para de esta manera mirar el futuro de América Latina y el Caribe” Mesa Nº 4 , ”Trabajo Social Latino Americano: desafíos y proyecciones de la acción profesional y científica” Santiago, 2008.
1- Alejandra González y Lorena Roa en “Palabras y cosas para el Trabajo Social, explorando las estrategias de intervención de los Trabajadores y Trabajadoras Sociales Chilenos”
2- Carmen Barranco y Natividad de la Red en su ponencia “Políticas públicas y Trabajo Social, reto de la responsabilidad social”
3- Janny Figueroa en su ponencia “Participación social en contexto de pobreza dura”
- Ander-Egg en Andrade, Bolbarán, Souza, “Nuestra escuela de trabajo social: Su nacimiento y Transformación desde una mirada ético-político” Tesis 2007, UTEM, Santiago Chile. Pág. 45
- Corvalán, Javier, “Los paradigmas de lo social y las concepciones de intervención en la sociedad”, ediciones Lavalle, 1996.
- Aguayo, Cecilia (2006) “Las profesiones modernas, dilemas del conocimiento y del poder”. Editorial UTEM, Santiago, Chile. Pág. 100
1 comentario:
Loreto, he leído con mucha detención el documento que elaboraste.Presentas una interesante reflexión en torno a la acción social, profesional interventiva.
Aludes a todos estos conceptos desde las propuestas d elas profesionales ponentes.
Realizaste un muy buen trabajo, fuiste capaz de desarrollar los conceptos, de relacionarlos con ejemplos, con experiencias, aludes a los ámbitos de la ética, la profesión, la disciplina.
cONCLUYES DESDE UNA PERSPECTIVA HOLÍSTICA, EL CENTRO Y LA RAZÓN DE SER DEL TRABAJO SOCIAL SON LAS PERSONAS, LAS PERSONAS EN ESTADO DE VULNERACIÓN DE SUS DERECHOS SERÁN SIEMPRE NUESTRA RAZÓN DE SER.
Atte
Julia Cerda
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